MOBS y Milk: la rebelión de la cercanía
Lo que comenzó como un sueño independiente es hoy un grupo empresarial local con cubrimiento regional, manteniendo la esencia de sus dueños y una capacidad de reacción envidiable.
Hace una década, aunque emprender en el sector publicitario colombiano parecía una apuesta arriesgada, Andrés Jiménez, Alejandro Covelli, Cynthia Guevara y Diego Cornejo vieron la oportunidad de crear algo propio.
MOBS nació con una visión técnica potente, pero la llegada de socios estratégicos y creativos la transformó en una agencia boutique capaz de entender que la publicidad no se trata solo de estética, sino de resolver problemas de negocio. Como explica Andrés Jiménez, director audiovisual: “MOBS salió como un juego de medios orientados a buscar soluciones; resultó pegajoso y se quedó para siempre”. Esa filosofía de ser resolutivos ha sido el norte durante estos diez años de trayectoria y les ha permitido evolucionar desde la producción de imagen hasta la ejecución de estrategias integrales.
El camino no ha sido lineal, pero la capacidad de adaptación ha sido su mayor activo. Alejandro Covelli, director estratégico con 30 años de carrera, aportó la veteranía necesaria para navegar la independencia y consolidar a Milk Strategic Concepts. Milk nació como una consultoría estratégica, hermana de MOBS, diseñada para conectar las distintas vertientes de una marca, empresa o persona al transmitir un mensaje.
En un mercado saturado de agencias y en medio del auge digital, el equipo de Milk desarrolló un esquema integrador enfocado en la eficiencia creativa y la eficacia en los resultados. Para Alejandro, el éxito reside en el equilibrio: “Equilibramos talento con un poco de experiencia; esa fue la clave de esta unión”. Juntos, ellos han construido un modelo en que la burocracia no existe. Mientras las grandes agencias se pierden en procesos lentos, en MOBS y Milk la respuesta es inmediata. “A veces, el cliente nos dice que necesita algo para ya, y nosotros respondemos que se lo tenemos para ayer”, bromea el equipo sobre su metodología reactiva.
La pandemia fue el punto de quiebre definitivo. Apenas quince días después de mudarse a una nueva oficina, el mundo se detuvo. Sin embargo, ese aislamiento los obligó a salir de la zona de confort y a potenciar su ADN de solucionadores.
Cynthia Guevara, directora de cuentas, relata que el enfoque siempre ha sido el acompañamiento total: “El reto siempre es buscarle la solución, sea por un camino o por otro; eso es lo más importante para nosotros”. En ese período, marcas como Panasonic, Stendhal, Fleischmann y Seguros Mundial confiaron en ellos para manejar operaciones regionales y llevaron su talento a mercados como Perú, Ecuador, México y Brasil. Aprendieron a tropicalizar la comunicación y entendieron que, aunque hablemos el mismo idioma, cada cultura requiere un tono y una estrategia particular.
Uno de sus mayores orgullos es la Escuela Virtual de Panadería para Fleischmann, un proyecto que demuestra cómo la tecnología puede humanizarse. Lograron que un gremio tradicional adoptara una plataforma digital para mejorar sus negocios, mediante un sistema de aprendizaje que redujo desperdicios y profesionalizó su labor. Diego Cornejo, director creativo, lo resume desde la entrega total del equipo: “Hoy, entendemos mucho al público y –casi– nos hacemos expertos en cada ramo; yo soy diseñador pero hoy conozco de seguros, de tecnología y hasta de panadería”. Esa inmersión profunda les permite construir briefs en una charla de café, eliminar las barreras que suelen separar a las agencias de sus clientes y convertirse en una extensión de los equipos de mercadeo de compañías de gran calado, como Corferias, la Universidad EAN, Seguros Mundial y Becton Dickinson.
Al cumplir este primer decenio, el grupo empresarial mira al futuro con la solidez de haber superado el millón de dólares en facturación, pero su meta no es solo numérica. Quiere seguir siendo una escuela para sus colaboradores y el aliado que atiende personalmente cada necesidad, manteniendo el método Milk como ese esquema conector que garantiza que cada peso invertido en creatividad se traduzca en éxito. Como concluye Alejandro: “Nos aburrimos de la industria que habla mucho y dice poco; nosotros decidimos manejar un terreno más local, más claro, y no hemos perdido la credibilidad, porque lo hemos logrado”. MOBS y Milk celebran diez años demostrando que, en la publicidad, ser un buen amigo del cliente y responder con agilidad es la única estrategia que garantiza la permanencia.
Este artículo es una Colaboración paga con MOBS y Milk.
Artículo publicado en la edición #502 de los meses de febrero y marzo de 2026.
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